La Matera
de Raúl Menéndez
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Entre mate y mate,
personajes de Naón en las décimas del "Payador Naonense"

Viejos Catangos de Naón

Donde andarán Sacomano
Chanín y Eduardo González
En qué vías celestiales
en algún confín lejano
Juan Abad, dando una mano
Goyo Aparicio es capaz
de ir rezongando detrás
pero sin perder el rastro
del segundo... José Castro
o Richard... el capataz.
Estos hombres que yo nombro
sin faltar jamás un día
trabajando en la vía,
y yo los ví, con asombro
llevar un durmiente al hombro
con esfuerzo, con tesón,
y haciendo andar el pisón
o cortando la gramilla
en esa vieja cuadrilla
de "Catangos" de Naón
Y mientras un verso trenzo
los rescato del olvido
con ellos también se han ido
Coco Medina y Lorenzo,
y en Tito Regojo pienso
al no ver trenes pasando
de qué andarán trabajando
sus almas entre los rieles
buscándole los niveles
o algún golpe levantando.
Siento la zorra salir
pero todo es sólo un sueño,
porque todo aquel empeño
ya no se va a repetir,
ya no los veré venir...
del lado de la Estación
cuando al caer la oración
les daba el sol su reflejo,
pues ya han partido los viejos...
"Catangos", que hubo en Naón.
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Personajes de Naón

Herreros:

l Don Mauricio Peluso

Mauricio Peluso hacía
de forma simple y sencilla
con los hierros maravillas
allá en su vieja herrería,
creo verlo todavía...
sobre el yunque martillar,
quien como el, para templar
un cortafierro, una reja,
y el eje de las chatas viejas,
¡qué mano para caldear!.

l Pedro Ruaro

Pedro Ruaro, que era herrero
y nos soportaba bromas,
su apodo "Martillo e´ Goma"
y él sonreía sincero...
de joven fue galponero
siempre muy jovial y franco,
"para bailar no fui manco
ni rengo", nos explicaba
y al Charlestón lo bailaba
vestido de traje blanco.
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Almacén de Ramos Generales:
Sigue el recuerdo el vaivén
de mis versos decimales
pienso en Ramos Generales
y estoy viendo un Almacén,
Usted lo verá también
en su viaje imaginario,
en poético...
cuando recuerda a Naón,
piense... frente a la Estación
estaba Encabo y Ferrario.
Ahí de todo siempre había
hasta muebles del hogar,
también para cocinar
muy buena mercadería,
completo en ferretería
había vidrios y pintura,
una firma muy segura
reconocida en Naón,
y de Enrique...esa atención
que en el recuerdo perdura.

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Hotel Naón: de Lorenzo Juan Fantello
Recuerdos del tiempo aquel,
hoy a buscarlos yo vine...
me parece ver el cine
en el salón del Hotel,
a Avelino veo en él
acomodando las sillas
y en una forma sencilla
tan modesto como un fraile,
para el cine, o para un baile
recuerdo el piso que brilla.
Y en la cocina, Fantello...
con Doña Amelia, la
y Pilar, que no reposa
pues la limpieza es su anhelo
descorre el recuerdo el velo
donde oculto la emoción,
y me duele el corazón
evocando el tiempo de antes...
¡No hay maestra ni viajantes,
ya no hay Hotel en Naón!

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Colectiveros de Naón:
Canto a los colectiveros
que en Naón he conocido
esos que en un viaje largo
hace ya tiempo han partido.
A Alejandro Camilletti
el que su vida ha ofrecido
en el terrible accidente
que en Naón no tiene olvido.
Al Vasco Mutuverria
que cubría el recorrido
en la famosa "Galera"
de techo descolorido.
Al viejo Amadeo Fernández
que a Los toldos siempre ha ido
y a Don Natalio Corteze
le vendió su colectivo.
A Leandro Vuviel...
prolijo, elegante, bien vestido
que tenía línea a Bragado
y a Morales le ha vendido
Recuerdo a Mito Perazzo
siempre al volante prendido.
Y también al Turco Andreoni
el que esa línea ha tenido.
Después a Emilio Perazzo
el de eterno silbido,
para ir a 9 de Julio...
un coche nuevo ha traído,
y que tenia como socio
a Rusconi... su sobrino.
Y el otro colectivero...
el último que ha partido,
a mi amigo... Raúl Vuviel
al que apodábamos "Pito",
seguro llevó su fuelle
para alegrar con sonidos
a todos los pasajeros
de este último recorrido...
Por eso... quise dejarles
este verso agradecido
a aquellos colectiveros
que en Naón hemos tenido.
Reseros:

l Benigno Lezcano

Era Benigno Lezcano
un hombre prolijo y franco
solía vestir de blanco
con sus pilchas de paisano
dispuesto a dar una mano
muchos lo recordarán
el reserear fue su afán
así nomás lo detallo
fue su último caballo
"El Chiquito"... un alazán. 

l Cipriano Montero

Al hurgar en mi memoria
recuerdo aquí otro resero:
era Cipriano Montero,
un viejo con mil historias
con mas vueltas que una noria
en la vida y el camino,
un distintivo argentino
siempre lucía en el pecho,
sin andar midiendo trechos
reserear fue su destino.
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Sastres:

l Samuel Steiman

Casi frente a la Estación
Samuel Steiman vivía,
y estaba ahí su sastrería
de muy buena confección,
era un punto de reunión
de amigos, asado y juego,
hoy al recuerdo me entrego
yo también solía ir...
y hacia algún baile salir
siendo un chico desde luego.

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De aquella época en Naón
recuerdo que se reunía
en aquella sastrería
de muchachos un montón.
junto a Alfredo Recordón,
iba Bolaño, el tambero,
también Rodolfo, el cartero,
Bocha Frontini, Banegas,
Roberto Rusconi llega
con Héctor, el panadero.

l Pascual Loiacomo

Con su calvicie brillante
fue su pequeña figura
un recuerdo que perdura
entre la gente elegante,
en invierno usaba guantes
pues decía...de esta manera,
yo me visto de primera
y ante el frío de la helada
están mis manos cuidadas
para agujas y tijeras.
Oficios Varios:
Molineros: 

l Miraglia y Ferrario

A veces los imagino
allá lejos perforando,
que un caño estarán clavando
o parando algún molino,
su Ford A, por qué camino
marcará su itinerario
bajo un Enero incendiario
dándole agua a algún potrero,
recuerdo a los molineros
que eran Miraglia y Ferrario.
Diarieros:
l Francisco Clotas
La vida, eterno vaivén,
es un largo itinerario,
llegan a Naón los diarios
en aquel tiempo en el tren
y todos recuerdan bien,
a Don Clotas, el diariero,
llegando a paso ligero
agachado a la Estación,
Crítica, Prensa y Nación,
él repartía con esmero.
Carpinteros:

l Pedro Cerjan

Pedro Cerjan, carpintero,
y de origen yugoslavo,
madera, martillo y clavo,
manejaba con esmero,
le decíamos "El Mielero",
en esas épocas viejas,
luego, la muerte lo aleja
pero su recuerdo queda
y, hoy, este verso lo enreda
entre maderas y abejas.
El Boliche de Teodoro:
Hoy que mi mente dispensa
viejos recuerdos que añoro
veo El Boliche de Teodoro
que también era despensa, 
en un buen truco se trenza
Don Teodoro, el bolichero,
con Bentancor, el lechero,
Pablo Bonoldi también,
que forma yunta recién
con Severito, el tachero.
Me parece aún ver allí
hoy que el recuerdo me asalta
a aquel viejito.... Peralta
que hablaba con "El Pispirí",
son del barrio en que crecí
y hoy que este recuerdo viene
en mi mente se detiene
y me parece un vino...
se toma Palavecino,
que era peón de Don Saibene.
Pedro Diguardo llegaba
con sus ganas de truquear
y al ver que no había lugar
fideos y papas compraba,
Mateo Castro se tomaba
un buen vino tinto, Toro,
cosas de un tiempo que añoro
y que mi recuerdo enreda
tuvo el Barrio Avellaneda
un boliche... el de Teodoro.
Corredores de Cuadreras:

l Don Pitaco

Alfredo Olguín, "Don Pitaco",
supo ser buen corredor,
hombre muy piropeador,
¡esta virtud yo destaco!,
vestía pantalón y saco
y un elegante sombrero,
y su estampa de "pueblero"
la lucía en las cuadreras
en donde su fama era....
en largar siempre primero.

l Don Saravia

Otro que supo correr...
que no faltaba un domingo,
y sobre el lomo de un pingo
aún me parece ver,
quiere en mi verso volver
dejar su imagen plasmada
y en una buena largada 
mostrar su uruguaya savia,
ese hombre fue Don Saravia
el de famosa "apilada".

l Don Caro

Otro corredor, Don Caro,
no se bien donde ha nacido,
solía decir: "Vido, Vido"
cuando ponía algún reparo,
muy liberal... les aclaro,
no protestaba por nada,
de estampa siempre atildada,
de bombacha y de campera,
él quería la carrera
con tiempo, y, depositada.
Chateros:
l Don Larregle
El recuerdo en avalancha
me trae el gesto señero
de Don Larregle, el chatero,
que vivía frente a la cancha
no era la senda una plancha
ni estaba bien nivelada,
al contrario, muy pesada,
llena de pozos y barro....
cruzó en su chata o su carro
con su buena caballada.
l Gregorio Pereyra
Un chatero muy notorio
fue Don Gregorio Pereyra,
decía: mi zaino "El Moreira",
tendría que ser Gregorio,
tenía un amplio repertorio
de historias, chistes y cuentos,
siempre se lo vió contento
aliviador de tristezas,
manejaba con destreza
el lazo en cualquier momento.
l Inocencio Ballesteros
Lo llamaba "El Pampero"
Dios sabrá de donde vino,
su vida entregó al camino
siempre lo vi chatero,
su... Inocencio Ballesteros
se perdió tras de su apodo
se llevaba bien con todos,
morocho, gordo, panzón...
el asao, medio crudón
de comerlo era su modo.
Galenos y Boticarios:
l Doctor Jorge Aguilar
Era Don Jorge Aguilar
para todos... "El Doctor"
el que a calmar un dolor
jamás se pudo negar,
quien no lo a de recordar,
si siempre fue su atención,
su fina conversación...
su mano franca tendida,
bálsamo sobre la herida
que pudo sufrir Naón.
l Idóneo Honorio 
Gorosito
Siempre recuerda la gente
de mi querido pueblito
a ese Honorio Gorosito
el Idóneo Dependiente,
¡farmacéutico eficiente!
de recetas magistrales
en mis versos decimales
creo que su alma palpita
junto a su esposa Angelita
con sus pulcros delantales.
Panaderos:
l Don Elías Gómez
Don Elías, el panadero,
que tanta harina amasó,
el que tanto pan le fió
al pobre o al estanciero,
el pago de Enero a Enero...
de pan, factura o galleta,
sería una obra completa
si alguien la llega a escribir,
también es justo decir...
no cobró muchas libretas.
l Claudio Gómez
Claudio, el hijo de Don Elías,
siguió su mismo sendero,
y también fue panadero
de aquella panadería
que su padre fundó un día
como quien planta un mojón,
por eso hoy que la emoción
siento que mi alma carcome,
pienso... si nombro a los Gómez
yo nombro el pan de Naón.
l Oscar Gómez
Una figura encorvada,
un agudo pensamiento,
la travesura de un cuento
y una gorra muy ladeada,
ya su estampa está plasmada,
quien lo podría olvidar...
y quien no ha de recordar
sus chistes y sus historias,
Oscar Gómez, mi memoria
te dice hoy... ¡gracias Oscar!
Pedro Cejas:
Que se los pinte primero
Cejas, merece por cierto,
petisón, aindiado, tuerto...
voz ronca, cantor, cuentero,
peleaba a los bolicheros
tan sólo por chichonear
y los hacia renegar
por reírse, yo opino,
siempre decía... este vino
me lo tenés que anotar.
En el campo trabajaba
y el sábado a mediodía
ya hasta el boliche venía
y con el vino empezaba
muy pronto se emborrachaba
y alegraba sus momentos,
con sus versos y sus cuentos
sus historias y mentiras,
según la vida se mira...
él, no tenía sufrimientos.
Una vez dijo... "Largaron"
estando en unas carreras,
levantando polvaderas
los paisanos se agruparon,
hacia la cancha miraron,
pero, no habían largado
a beber han regresado
diciendo: ¿¡quien fue el ladino?!
y allí vieron que los vinos
Cejas les había tomado.
De Alberti vino a Naón
siendo todavía muchacho
y muchas veces borracho
durmió dentro de un zanjón,
de joven, en el galpón,
también supo trabajar
sabia las bolsas llevar
con paso firme y parejo,
mas su recuerdo, ya viejo,
nadie aquí lo ha de olvidar.
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Vecinos de mi Barrio:
Recuerdo al viejo Cucaña
aquel que era colchonero;
al Vasco Igua, muy campero
que en todo se daba maña;
a "Palito" con su caña,
a Don Bonoldi en la esquina,
el que compraba gallinas,
y mas allá, Don Moreno,
hombre callado, sereno,
y a Zulema, su vecina.
Lo veo enfrente a Yordán
mas allá, Doña Teresa,
a Andrés Cristi, su destreza
en carnear recordarán,
Los Santos...¿dónde andarán?
gente muy buena... campera,
el pulso se me acelera
si en el recuerdo me enfrasco
y veo a Don Pedro Chevasco
que me hablaba de carreras.
Mas allá el aserradero,
no lo olvidaran jamás
de Pedro y de Nicolás,
que antes fueron camioneros,
y veo a Cerutti, el herrero,
que temprano prendía luz,
al lado vivía Jesús
y al mirar a los corrales
aún creo ver a Morales,
que vivía haciendo cruz.
Y mas atrás Don Lauría,
persona muy rezongona,
mas allá, Doña Petrona,
que justo al lado vivía
Doña Facunda tenia
también su casita enfrente
y González, justamente,
tenia su rancho paisano,
dando vuelta los Lezcanos...
nombro mi barrio y su gente.
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